El Presupuesto del Estado portugués parece estar a salvo tras un acuerdo entre el Partido Socialista (PS) y el Gobierno, liderado por António Costa. Esta convergencia se produce después de gestiones de Ferro Rodrigues, presidente de la Asamblea de la República, para asegurar el apoyo parlamentario. El acuerdo busca evitar un posible rechazo del presupuesto, que habría generado inestabilidad política y económica. Paralelamente, un análisis reciente revela un aumento de la población en Portugal, pero una disminución proporcional de la contribución individual al Producto Interno Bruto (PIB). Este fenómeno sugiere que, aunque el país crece económicamente, la riqueza se distribuye de manera menos equitativa. La situación plantea interrogantes sobre el impacto del crecimiento demográfico en la economía portuguesa y la necesidad de políticas que promuevan una distribución más justa de los beneficios económicos. El debate sobre el presupuesto y la inmigración dominan la agenda política y económica del país.