Portugal participa por novena vez en una Copa Mundial de Fútbol, un camino que se inició en el torneo de 1966. En aquella edición, disputada en Inglaterra, la selección portuguesa, liderada por figuras como Eusébio, captó la atención mundial. El equipo luso logró su mejor resultado histórico, alcanzando el tercer puesto. Este logro marcó un hito en el fútbol portugués y sigue siendo recordado como su mayor éxito en la competición. A lo largo de sus participaciones, Portugal ha buscado replicar el desempeño de 1966, aunque sin alcanzar nuevamente las semifinales. El Mundial de 1966 representa un punto de referencia para las aspiraciones del fútbol portugués.