Durante la conmemoración del 50 aniversario de la Autonomía de Madeira y los 40 años de adhesión de Portugal a la Unión Europea en Funchal, el político Carlos Coelho enfatizó la necesidad de que Portugal desempeñe un papel más proactivo dentro de la UE. Coelho argumentó que el país no debe limitarse a ser un mero receptor de fondos europeos. Su principal preocupación reside en la falta de implementación efectiva de las políticas y decisiones ya acordadas a nivel europeo, señalando un "déficit de ejecución" como el problema central de la Unión. Esta declaración subraya la importancia de que Portugal contribuya activamente al desarrollo y la aplicación de las políticas comunitarias. El político instó a una mayor responsabilidad y participación portuguesa en la configuración del futuro de la UE. La intervención tuvo lugar en un evento que celebra hitos importantes en la historia política y administrativa de Madeira y la integración europea de Portugal.