El representante portugués Paulo Rangel declaró ante una comisión parlamentaria la existencia de múltiples conflictos armados a nivel mundial, más allá de los focos en Oriente Medio y Ucrania. Rangel enfatizó que no deben existir conflictos considerados de “segunda categoría” y abogó por una atención equitativa a todas las crisis. Anunció que Portugal elevará esta cuestión a la agenda del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. La iniciativa busca promover una respuesta más amplia y coordinada a las diversas situaciones de conflicto en el mundo. Portugal pretende impulsar un debate sobre la necesidad de una política exterior más inclusiva y atenta a las crisis humanitarias globales. Se espera que la propuesta portuguesa genere discusión sobre la distribución de recursos y la atención diplomática a diferentes regiones afectadas por la guerra.
