El centrocampista Vitinha reveló que el Primer Ministro de Portugal ofreció un amuleto a todos los jugadores del equipo, el cual decidieron usar en conjunto. El gesto ocurrió al margen de los entrenamientos de la selección portuguesa en Estados Unidos. Durante el primer entrenamiento en suelo estadounidense, el defensor Rúben Dias se mantuvo al margen de la actividad principal, generando expectación. La comunidad de Palm Beach, Florida, celebró la presencia del equipo luso. Paralelamente, la selección brasileña disputó su primer encuentro en el marco de la competición. No se especificaron detalles sobre la naturaleza del amuleto ni su significado. La adopción del objeto por parte del equipo sugiere un intento de fomentar la cohesión y la buena suerte durante su participación.
