Portugal expresa su deseo de colaborar con Guinea-Bissau para restablecer la normalidad política tras el golpe militar ocurrido el 26 de noviembre de 2025. El ministro de Asuntos Exteriores portugués, Paulo Rangel, enfatizó que la soberanía del pueblo guineense es prioritaria. Esta declaración se produce en un contexto de suspensión de Guinea-Bissau de la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP) como consecuencia del golpe. La ayuda portuguesa busca apoyar una transición hacia un gobierno constitucional y el retorno a la estabilidad institucional. El objetivo principal es asegurar el respeto a la voluntad popular y facilitar la reincorporación del país a la CPLP. Portugal se posiciona como un actor clave en la mediación y apoyo a Guinea-Bissau en este momento crítico.
