Portugal logró una victoria ajustada 2-1, aunque experimentó momentos de dificultad, especialmente en defensa y cuando perdió la posesión del balón. El partido se caracterizó por un dominio inicial de la selección portuguesa, seguido de complicaciones en su juego defensivo. El entrenador Martínez realizó cambios estratégicos que, una vez más, resultaron decisivos para el resultado. El jugador Chico, ingresado desde el banquillo, anotó un gol espectacular que selló la victoria. Este triunfo permite a Portugal avanzar con renovada confianza en su búsqueda del campeonato. La actuación de los suplentes fue clave para superar las dificultades encontradas durante el encuentro.