Veintiséis municipios portugueses se encuentran bajo alerta máxima de incendio debido a las condiciones climáticas adversas y el alto riesgo de propagación. Las zonas más afectadas se localizan en los distritos de Bragança, Viseu, Castelo Branco, Coimbra, Leiria, Santarém, Portalegre, Évora y Beja. Las autoridades han movilizado recursos para combatir posibles incendios y proteger a la población. Se insta a la población a extremar las precauciones y evitar actividades que puedan desencadenar incendios forestales. La situación exige máxima vigilancia y coordinación entre los servicios de emergencia. Se espera que las altas temperaturas y los fuertes vientos continúen representando un riesgo significativo en los próximos días. Las autoridades locales han activado planes de contingencia para hacer frente a la emergencia.