António Costa Silva, exministro de Economía y principal arquitecto del Plan de Recuperación y Resiliencia (PRR) de Portugal, ha instado a la adopción de políticas innovadoras tras la implementación del plan. Costa Silva argumenta que, a pesar de los avances, Portugal debe buscar soluciones creativas para mantener el impulso económico. En concreto, defendió que Portugal debería construir, por lo menos, dos de las tres fragatas militares que planea adquirir a Italia. Esta propuesta busca fortalecer la capacidad industrial nacional y aprovechar las oportunidades de desarrollo tecnológico. Asimismo, subrayó la importancia de una estrategia a largo plazo para garantizar la sostenibilidad económica del país, apelando a la flexibilidad y la adaptación en la formulación de políticas públicas. Su declaración refleja una visión de futuro que va más allá de la simple ejecución de fondos europeos, priorizando la inversión en capacidades propias y la autonomía estratégica.