Veintidós naciones, entre ellas Portugal, Estados Unidos y Australia, han emitido una declaración conjunta instando a Irán a detener sus agresiones contra individuos fuera de sus fronteras. El comunicado, publicado hoy, expresa una creciente preocupación internacional por las acciones iraníes. Los países firmantes demandan el cese inmediato de estas actividades, sin especificar los ataques a los que se refieren. La iniciativa subraya un esfuerzo coordinado para abordar la amenaza que representan estos actos para la seguridad global. La declaración busca ejercer presión diplomática sobre Teherán para que modifique su comportamiento. Se espera que esta acción impulse un debate más amplio sobre la política exterior iraní y sus implicaciones.