Doce distritos de Portugal se encuentran bajo máxima alerta de riesgo de incendio, afectando a cerca de 140 municipios. Las regiones en peligro crítico son Vila Real, Bragança, Castelo Branco, Coimbra, Leiria, Santarém, Lisboa, Portalegre, Setúbal, Évora, Beja y Faro. Las autoridades portuguesas han elevado el nivel de riesgo debido a las condiciones meteorológicas favorables a la propagación de incendios. Se espera que las altas temperaturas y el viento contribuyan a un aumento del riesgo en estas áreas. Se recomienda a la población extremar las precauciones y seguir las indicaciones de protección civil. Las autoridades han reforzado la vigilancia y los medios de prevención para hacer frente a posibles incendios forestales. La situación exige una respuesta coordinada para minimizar los riesgos y proteger a la población y el medio ambiente.