El amianto, ampliamente utilizado en la construcción portuguesa durante el siglo XX, representa un grave peligro para la salud pública. La inhalación de sus fibras está directamente relacionada con enfermedades respiratorias severas como la asbestosis, así como con el cáncer de pulmón y el mesotelioma. Ante esta situación, se plantea la necesidad de establecer un cronograma claro y efectivo para la erradicación del amianto en edificios e inmuebles. Las autoridades sanitarias y de construcción se enfrentan al desafío de gestionar de forma segura la retirada de este material tóxico. La falta de un plan integral genera preocupación entre expertos y ciudadanos. Se busca proteger la salud de trabajadores y residentes expuestos a este riesgo latente. La eliminación del amianto es considerada una prioridad de salud pública en Portugal.
