Portugal ha aprobado una ley que prohíbe el uso de velos integrales, como el burka y el niqab, en espacios públicos. La medida, impulsada principalmente por partidos de extrema derecha, ha generado debate sobre la libertad religiosa y la integración. La nueva legislación establece excepciones para motivos de salud o prácticas deportivas. Aunque la comunidad musulmana en Portugal es relativamente pequeña, la prohibición se enmarca en un contexto de creciente preocupación por la seguridad y la identidad nacional. Defensores de la ley argumentan que los velos integrales obstaculizan la identificación y pueden representar una amenaza a la seguridad. Críticos, por otro lado, denuncian la medida como discriminatoria y una violación de los derechos individuales. Se espera que la ley entre en vigor en los próximos meses.