El Parlamento portugués ha aprobado una ley que autoriza el uso de presos en labores de prevención y combate de incendios forestales. La medida busca aumentar la capacidad de respuesta ante el riesgo de incendios, especialmente en áreas rurales. Los reclusos participarán en tareas como la limpieza de terrenos y la creación de cortafuegos. Esta iniciativa responde a la creciente preocupación por la amenaza de incendios en Portugal, agravada por las condiciones climáticas. Las autoridades argumentan que esta colaboración es una forma de aprovechar la mano de obra disponible y contribuir a la seguridad pública. La ley establece un marco legal para la participación de los presos, garantizando su seguridad y supervisión adecuada. Se espera que la medida alivie la presión sobre los equipos de bomberos y refuerce las labores de prevención.