Un informe reciente de UNICEF revela que la gran mayoría de los niños en Portugal, un 93%, están expuestos a niveles peligrosos de contaminación atmosférica. Además, el 40% de la población infantil del país se enfrenta a los efectos de la sequía. El estudio destaca la vulnerabilidad desproporcionada de Portugal a los incendios forestales, dada su geografía y tamaño. UNICEF advierte que estos factores ambientales representan una amenaza significativa para la salud y el bienestar de las nuevas generaciones. El informe subraya la necesidad de implementar medidas urgentes para mitigar los efectos de la contaminación y la sequía. Se insta a las autoridades a priorizar políticas de protección ambiental que salvaguarden el futuro de la infancia portuguesa. La organización enfatiza la importancia de invertir en estrategias de adaptación al cambio climático.
