El entrenador de Portugal, Roberto Martínez, celebró la victoria de su equipo sobre Croacia en un partido muy disputado. La victoria se aseguró gracias a la tecnología de detección de balones con chip, que confirmó que el gol previamente anulado a Croacia por el VAR era efectivamente fuera de juego. Martínez expresó su satisfacción con el resultado y afirmó que su equipo mereció la victoria. La tecnología demostró ser crucial para determinar el resultado final del encuentro, evitando una posible controversia. Este incidente subraya la creciente importancia de la tecnología en el fútbol moderno. El técnico portugués no hizo más comentarios al respecto, enfocándose en el desempeño general de sus jugadores.