Portugal participa en la creación de una nueva plataforma que busca influir en el debate europeo sobre el futuro de los sistemas de pago. La iniciativa promueve un equilibrio entre las opciones de pago digitales y el uso de efectivo. Los creadores de la plataforma argumentan que un sistema mixto es más justo y adaptable a las necesidades de los ciudadanos. El objetivo es fomentar una discusión amplia sobre la importancia de mantener el numerario como una opción viable. La plataforma busca contrarrestar la tendencia hacia una sociedad sin efectivo y sus posibles implicaciones. Se espera que la iniciativa contribuya a una política de pagos más inclusiva en Europa. La coexistencia de ambos sistemas se considera fundamental para garantizar la libertad de elección del consumidor.