Un edificio de dos plantas se derrumbó en el centro de Oporto, Portugal. Un comerciante alertó a los trabajadores de una obra cercana tras observar fisuras inusuales en la estructura. La rápida advertencia permitió a los trabajadores escapar segundos antes del colapso, evitando posibles víctimas. Las autoridades investigan las causas del derrumbe, sin descartar fallos estructurales. El incidente ocurrió en una zona céntrica de la ciudad, generando preocupación entre los residentes. Afortunadamente, no se reportaron heridos como consecuencia del suceso. Se evalúan los daños a propiedades aledañas.
