Manifestantes enmascarados bloquearon carreteras en Dover, causando interrupciones significativas en el puerto. La protesta, relacionada con la llegada de inmigrantes irregulares en pequeñas embarcaciones, generó horas de caos y afectó el tráfico. El gobierno condenó enérgicamente el comportamiento de los manifestantes y las molestias ocasionadas. Las autoridades no han confirmado detenciones hasta el momento. La situación generó preocupación por las posibles consecuencias en el suministro y el comercio. Se están investigando los responsables de la alteración del orden público. La protesta subraya la creciente tensión en torno a la política migratoria del Reino Unido.