La oposición en Papúa Nueva Guinea ha denunciado una inminente crisis en el suministro de agua en Port Moresby, atribuyendo la situación a años de negligencia en el mantenimiento y fallas en la gestión de la infraestructura hídrica. Alertan que más de un millón de residentes podrían verse afectados por interrupciones en el servicio. Water PNG, la empresa estatal de agua, ha rechazado categóricamente las afirmaciones sobre un posible cierre total del suministro la próxima semana. La compañía no ha comentado sobre las acusaciones de la oposición respecto a la falta de mantenimiento. La controversia se centra en el estado de la infraestructura clave y su capacidad para satisfacer la demanda de la capital. El debate pone de manifiesto las tensiones entre el gobierno y la oposición en relación con la gestión de los recursos básicos.