El avión que transportaría al Papa León XIV a Roma sufrió una avería, retrasando su viaje. Ante esta situación, el rey Felipe VI de España ofreció al Sumo Pontífice su propio avión para completar el trayecto. El gesto real facilitó la llegada del Papa a su destino final. La avería del avión papal causó un imprevisto en la agenda del líder religioso. La rápida respuesta del monarca español evitó mayores complicaciones en el viaje. Este incidente destaca la colaboración entre la Santa Sede y la monarquía española. El Papa León XIV ya se encuentra en camino a Roma gracias a la asistencia del rey Felipe VI.