El Papa Francisco, durante una reunión con el presidente surcoreano Lee Jae-myung, respondió positivamente a una solicitud relacionada con la posible designación de un quinto cardenal coreano. La petición surge debido a que Corea del Sur no tiene actualmente ningún cardenal en funciones dentro de sus diócesis. El Papa, según fuentes, mostró una "consideración especial" hacia la situación particular de la Iglesia Católica en Corea. Esta respuesta ha generado expectativas sobre la posibilidad de que un nuevo cardenal coreano sea nombrado en el futuro cercano. La designación de un cardenal surcoreano fortalecería la representación de la Iglesia Católica en el país y en el Vaticano. La reunión bilateral abordó diversos temas, incluyendo la situación religiosa en Corea del Sur y las relaciones entre ambos estados.
