El Papa Francisco escuchó el testimonio de Darwin Rivasel, un migrante venezolano, durante una visita a San Cristóbal de La Laguna, Tenerife. Rivasel compartió con el pontífice los desafíos que enfrentan las personas que se ven obligadas a dejar su país. El encuentro se centró en la situación de los migrantes y la importancia de la ayuda humanitaria. Tras escuchar el relato, el Papa expresó que “vale la pena seguir ayudando”, reafirmando su compromiso con los más vulnerables. La conversación formó parte de una agenda más amplia del Papa en Tenerife. El evento fue cubierto por el medio EL NACIONAL.