Durante su visita a España, el Papa Francisco condenó la indiferencia hacia los migrantes que pierden la vida en el mar, especialmente en las rutas hacia las Islas Canarias. El pontífice arrojó una corona de flores al Océano Atlántico en memoria de miles de personas fallecidas durante sus intentos de llegar a Europa. Francisco advirtió que Europa no debe normalizar estas rutas migratorias que se convierten en “tumbas anónimas”. Su mensaje busca generar conciencia sobre la crisis migratoria y la necesidad de una respuesta humanitaria. La ceremonia se realizó como un acto de recuerdo y solidaridad con los migrantes y sus familias. La visita del Papa subraya la importancia de abordar las causas de la migración y garantizar la seguridad y dignidad de quienes buscan una vida mejor. Se espera que esta acción impulse un debate más profundo sobre las políticas migratorias europeas.