El Papa León XIV instó a Europa a aumentar sus esfuerzos para proteger e integrar a los migrantes durante su visita a Lampedusa, Italia, una isla clave en la ruta migratoria desde África. Su visita subraya la importancia de abordar la crisis migratoria y ofrece un mensaje contundente a los líderes de la UE y EE.UU. en un contexto de creciente intolerancia. El pontífice, el primer papa estadounidense, ha criticado anteriormente las políticas migratorias de la administración Trump. Elegir el 4 de julio, aniversario de la independencia de EE.UU., para visitar Lampedusa fue un acto simbólico. La visita busca recordar la necesidad de compasión y solidaridad hacia los migrantes que arriesgan sus vidas en busca de un futuro mejor. Se espera que el viaje genere conciencia sobre las difíciles condiciones que enfrentan los migrantes.