El Papa Francisco ha condenado enérgicamente la creciente violencia contra los palestinos en Cisjordania, especialmente en medio del asedio en Qusra. El líder católico calificó la situación de “violencia repetida” y expresó su profunda preocupación por el sufrimiento de la población palestina. En un llamado urgente, el Papa instó a la comunidad internacional a tomar medidas concretas para promover una solución de dos estados en la región. Esta declaración se produce en un contexto de aumento de ataques por parte de colonos israelíes contra palestinos y sus propiedades. El pontífice enfatizó la necesidad de proteger a los civiles y asegurar un futuro de paz y seguridad para todos. La declaración papal busca presionar por una desescalada del conflicto y un renovado esfuerzo diplomático para alcanzar una paz justa y duradera.