Durante su visita de una semana a España, el Papa León ha abordado repetidamente la cuestión migratoria. En un mensaje contundente, el pontífice advirtió a los traficantes de personas que enfrentarán la ira de Dios por sus acciones. La declaración se enmarca en una preocupación más amplia por el trato a los migrantes y refugiados. El Papa enfatizó la necesidad de proteger a los vulnerables y combatir las redes criminales que se aprovechan de la desesperación humana. Su gira española ha estado marcada por llamamientos a la solidaridad y la hospitalidad hacia quienes buscan una vida mejor. La advertencia papal busca generar conciencia sobre la gravedad de la trata de personas y sus consecuencias morales.