El Papa León ha declarado este día, coincidiendo con el Día Internacional contra la Pena de Muerte, que esta práctica es inaceptable y viola la inviolabilidad de la vida humana. La postura del pontífice surge en un momento de creciente controversia, particularmente debido a una próxima ejecución pública programada en los Estados Unidos. El líder religioso enfatizó que la pena capital atenta contra la dignidad inherente a cada persona. Esta declaración reafirma la oposición constante de la Iglesia Católica a la pena de muerte en todas sus formas. La ejecución prevista en los Estados Unidos ha generado una ola de reacciones a nivel internacional. El Papa León insta a una reflexión global sobre la justicia y el respeto por la vida.