El Papa León XIV bendijo este miércoles el nuevo campanario de la Sagrada Familia en Barcelona, coincidiendo con el centenario de la muerte del arquitecto Antoni Gaudí. La ceremonia religiosa se llevó a cabo en el interior del templo, que ahora ostenta el título de iglesia más alta del mundo. La bendición papal culminó con un espectáculo pirotécnico que iluminó la fachada de la aún inacabada basílica. La Sagrada Familia, obra maestra de Gaudí, continúa en construcción más de 90 años después de la muerte de su creador. Este evento marca un hito significativo en la finalización de este emblemático monumento. La Agencia France Presse (AFP) cubrió ampliamente la histórica ocasión.