El Papa Francisco ha nombrado a monseñor Estêvão Fernando como administrador de la Diócesis de Quelimane, en Mozambique, tras el asesinato del obispo Osório Afonso. Paralelamente, ha designado a monseñor António Constantino como administrador apostólico de la Arquidiócesis de Beira. La decisión papal se produce en respuesta a la violencia que cobró la vida del obispo Afonso, cuyo homicidio fue confirmado por fuentes oficiales. Estos nombramientos buscan asegurar la continuidad de la labor pastoral en ambas diócesis. La Iglesia Católica en Mozambique ha expresado su consternación por el crimen y ha pedido justicia. Se espera que los nuevos administradores trabajen para mantener la estabilidad y el servicio a la comunidad religiosa.