El Papa Francisco describe al cardenal Robert Prevost como un hombre sereno, sencillo y ordenado. Egaña relata la impresión inicial del pontífice sobre Prevost, destacando su falta de impulsividad y su naturaleza reflexiva. Francisco, quien fue superior de Prevost durante años en la orden agustina, conoce bien su carácter. La descripción enfatiza la solidez y la estabilidad del cardenal, cualidades valoradas por el Papa. El artículo, publicado en TalCual, se centra en la personalidad de Prevost más que en eventos específicos. Se subraya que los agustinos, en general, no son propensos a la temeridad, lo que refuerza la imagen de Prevost como un líder prudente y constante.
