Una integrante de la escuadra de animadoras Passion S, del equipo CT Brothers, fue víctima de un ataque con arma blanca perpetrado por un fan obsesionado. El incidente ha encendido las alarmas sobre el peligroso fenómeno de los "sasaeng fans" o seguidores acosadores. Ante la gravedad de los hechos, se ha implementado una orden de protección contra el acoso con una vigencia de dos años. El caso ha generado un debate público sobre la seguridad de las figuras públicas frente a la obsesión extrema. Asimismo, se han difundido aclaraciones legales para diferenciar las órdenes de protección contra el acoso de las órdenes contra la violencia doméstica. Estas medidas buscan brindar un marco legal más robusto para prevenir agresiones similares en el futuro. El suceso subraya la necesidad de combatir el hostigamiento sistemático en la industria del entretenimiento.
