Un alto porcentaje de viviendas antiguas en los Países Bajos, construidas antes de 1945, presentan una deficiente eficiencia energética debido a la falta de aislamiento. Casi un cuarto de estas casas tiene una calificación energética F o G, lo que implica un consumo excesivo de energía. Esta situación se traduce en facturas de energía significativamente más elevadas para sus habitantes, pudiendo ascender a cientos de euros adicionales. Las provincias de Drenthe, Friesland y Zeeland concentran una proporción considerable de estas viviendas con aislamiento deficiente. La falta de aislamiento no solo impacta en la economía doméstica, sino que también contribuye a un mayor consumo energético a nivel nacional. Se espera que esta problemática impulse medidas de rehabilitación y mejora de la eficiencia energética en el parque inmobiliario más antiguo. La situación pone de manifiesto la necesidad de invertir en la renovación de estas viviendas para reducir el impacto ambiental y mejorar el confort de los ciudadanos.