La autora Özlem Cekic reflexiona sobre la contradicción de los políticos respecto al uso de las redes sociales. Mientras instan a los jóvenes a reducir el tiempo en pantalla, muchos líderes no dan el ejemplo. Se les pide que demuestren que es posible desconectarse realmente durante sus periodos de descanso. Cekic sugiere que los políticos deberían aceptar las penalizaciones de los algoritmos al dejar de publicar. En lugar de ello, suelen llenar sus perfiles con imágenes idealizadas de sus veranos perfectos. Esta falta de coherencia debilita el mensaje sobre los riesgos de la dependencia digital. En conclusión, el liderazgo debe pasar por la acción y no solo por el discurso.