Detenciones relacionadas con una investigación en la Agencia Nacional de Cultura (NKA) han generado controversia en Hungría. Bertalan Havasi, cercano al gobierno, ha comparado la situación con prácticas represivas del pasado comunista, refiriéndose a la temida policía política ÁVH. El partido Fidesz acusa a la cadena de televisión Tiszát de ejercer influencia partidista sobre la policía y la fiscalía. Las detenciones se producen en el marco de una investigación sobre posibles irregularidades en la gestión de fondos públicos por parte de la NKA. La oposición denuncia una persecución política y un intento de intimidación a figuras del ámbito cultural. El gobierno no ha emitido una declaración oficial detallada sobre las acusaciones de Fidesz ni sobre el alcance de la investigación. La situación ha provocado un debate sobre la independencia judicial y la libertad de prensa en el país.
