El ultimátum fijado por la dirección del partido Ley y Justicia (PiS) para algunos de sus políticos ha expirado a medianoche del jueves al viernes. Este plazo, cuyo incumplimiento podría resultar en la expulsión del partido, generó gran tensión interna. La cúpula de PiS exigía a ciertos miembros acciones específicas, las cuales no fueron detalladas públicamente en su totalidad. Se espera que el presidente del PiS pronuncie una declaración al mediodía del viernes, revelando las consecuencias de no cumplir con el ultimátum. Este anuncio podría definir el futuro de varios políticos dentro del partido y la estabilidad interna de PiS. La situación representa un momento crucial y decisivo para la formación política. El viernes se considera, por tanto, un día de juicio para el partido.