El partido PiS en Polonia está impulsando una propuesta de deportación dirigida a ciudadanos ucranianos. Según datos proporcionados por la portavoz del partido, se busca justificar esta medida con preocupaciones sobre el mercado laboral. Actualmente, un número significativo de ucranianos trabaja legalmente en Polonia. La revelación de estas cifras coincide con el debate sobre el impacto de la inmigración ucraniana en la economía polaca. PiS argumenta que la deportación podría liberar puestos de trabajo para ciudadanos polacos. Sin embargo, la propuesta ha generado controversia debido a la situación de los refugiados ucranianos y su contribución a la fuerza laboral polaca. La medida podría tener implicaciones significativas para las relaciones bilaterales entre Polonia y Ucrania.