Un propietario de restaurante polaco, junto con su esposa taiwanesa, fueron víctimas de un ataque violento en Bruselas. El incidente se desencadenó tras ser acusado falsamente de racismo, lo que provocó una escalada de agresiones. Los dueños de "Lil Bao" fueron atacados sin justificación, según informes iniciales. Las autoridades investigan las circunstancias del ataque y la veracidad de las acusaciones. El suceso ha generado preocupación en la comunidad polaca residente en Bélgica. Se desconoce el alcance de las lesiones sufridas por la pareja. Las autoridades locales han condenado el ataque y prometido llevar a los responsables ante la justicia.
