Una reciente encuesta de United Surveys para Wirtualna Polska revela que la mayoría de los polacos se oponen a abandonar el carbón, e incluso una parte significativa prefiere ralentizar el proceso de transición energética. Los resultados del sondeo muestran una divergencia notable en las opiniones, fuertemente influenciada por las preferencias políticas de los encuestados. Este hallazgo representa un desafío a los acuerdos alcanzados con la Unión Europea en materia de descarbonización. La encuesta indica una resistencia popular a los planes de abandonar una fuente de energía tradicional en Polonia. El estudio subraya la necesidad de considerar la opinión pública en las políticas energéticas del país. La polarización política agudiza las diferencias en la percepción de la transición energética.