El presidente polaco ha revocado la más alta condecoración estatal que había otorgado previamente al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. Esta decisión, considerada principalmente simbólica, podría afectar negativamente las relaciones entre Polonia y Ucrania. La medida se produce en un contexto de crecientes tensiones bilaterales, derivadas de disputas agrícolas y políticas. Específicamente, las diferencias se centran en las importaciones de grano ucraniano y el apoyo de Ucrania a la minoría polaca en su territorio. El gobierno polaco ha expresado su descontento con las acciones de Ucrania, argumentando que no se han abordado adecuadamente sus preocupaciones. Aunque la condecoración es un gesto honorífico, su revocación representa una señal de la deteriorada relación diplomática entre ambas naciones. Se espera que esta acción genere reacciones tanto a nivel nacional como internacional.