El presidente polaco, Karol Nawrocki, ha respondido firmemente a las declaraciones del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, respecto a la controversia por la revocación de la Orden del Águila Blanca. Nawrocki negó que la disputa tenga raíces en la política interna polaca, afirmando que se centra exclusivamente en la interpretación de eventos históricos. El conflicto, según el mandatario polaco, radica en la falta de aceptación en Polonia de la simbología asociada a la figura de Stepan Bandera. Nawrocki considera que Zelenski se equivoca en su análisis de la situación. La Orden del Águila Blanca es la máxima condecoración polaca y su revocación ha generado tensiones diplomáticas entre ambos países. El debate se centra en la memoria histórica y la valoración de figuras controvertidas en el contexto de las relaciones bilaterales. La postura de Polonia es clara en cuanto a su rechazo a la glorificación de símbolos nacionalistas ucranianos.
