El primer ministro polaco, Donald Tusk, se refirió a un incidente ocurrido en Berlín protagonizado por Robert Bąkiewicz, conocido por sus acciones provocadoras. Tusk enfatizó que cualquier persona que se haga pasar por un funcionario público y discrimine a individuos por su color de piel será arrestada y procesada legalmente. El jefe del gobierno polaco condenó firmemente la conducta de Bąkiewicz y advirtió que cualquier intento de dañar las relaciones bilaterales con Alemania beneficia directamente a Rusia. Tusk implícitamente acusó a Bąkiewicz de actuar como un agente desestabilizador en las relaciones polaco-alemanas. La declaración del primer ministro subraya la importancia que Varsovia otorga a mantener buenas relaciones con Berlín, especialmente en el contexto geopolítico actual. El incidente ha generado preocupación en Polonia sobre posibles intentos de socavar la cooperación con Alemania. Se espera una investigación exhaustiva sobre las acciones de Bąkiewicz.
