El primer ministro polaco, Donald Tusk, ha calificado el asesinato del caricaturista ruso exiliado Robert Kuzovkov como un posible asesinato político. Kuzovkov, conocido por sus caricaturas satíricas del presidente Vladimir Putin, fue hallado muerto en el este de Polonia. Tusk declaró que las circunstancias del deceso sugieren un acto deliberado con motivaciones políticas. Las autoridades polacas han iniciado una investigación exhaustiva para esclarecer los hechos y determinar la autoría del crimen. El caricaturista ruso se había exiliado en Polonia, donde continuó con su trabajo crítico hacia el Kremlin. Este incidente ha generado preocupación sobre la seguridad de los disidentes rusos en Europa del Este. La investigación busca determinar si el asesinato fue ordenado o perpetrado por agentes relacionados con el gobierno ruso.