Durante la ceremonia de recepción de los aviones F-35 en Łask, Karol Nawrocki realizó comentarios dirigidos al actual liderazgo del Ministerio de Defensa Nacional (MON). Nawrocki recordó que anteriormente existieron voces dentro del gobierno que se oponían a la adquisición de estos cazas, calificándola de megalomanía o proponiendo la cancelación del contrato. Sus declaraciones fueron dirigidas implícitamente al exministro Mariusz Błaszczak, a quien agradeció no haber cedido ante estas críticas. El incidente generó atención mediática por el tono de las alusiones en un evento de importancia estratégica para las Fuerzas Armadas polacas. La entrega de los F-35 representa un hito en la modernización del ejército polaco. El agradecimiento de Nawrocki subraya la continuidad de la política de defensa a pesar de los cambios políticos.