La detención en Berlín de Robert Bąkiewicz, líder de un grupo que marchó con una cruz hacia un monumento sin autorización, ha generado una fuerte reacción en Polonia. Jarosław Kaczyński, líder del partido Ley y Justicia, ha expresado su indignación y ha cuestionado la actuación de Alemania y la embajada polaca en Berlín. Kaczyński ha pedido explicaciones sobre las razones de la detención y ha insinuado una posible actitud hostil por parte de las autoridades alemanas. El grupo de Bąkiewicz pretendía realizar una procesión religiosa en la capital alemana. La policía alemana intervino al considerar que la marcha carecía de los permisos necesarios. El Ministerio de Asuntos Exteriores polaco aún no ha emitido una declaración oficial al respecto, pero se espera que responda a las preguntas planteadas por Kaczyński. El incidente ha tensado las relaciones entre Polonia y Alemania.
