La diputada Małgorzata Pępek negó haber evadido la cola en un hospital de Żyvec, atribuyendo su atención médica a la disponibilidad de una cita. Pępek afirmó que el examen se realizó porque había un espacio libre en el horario programado. La diputada acusó a la dirección del hospital de llevar a cabo una "forma de represalia" por su trabajo. Asimismo, advirtió que emprenderá acciones legales contra quienes difundan "mentiras" y dañen su reputación. La controversia surge por acusaciones de haber recibido un trato preferencial en el centro de salud. Pępek insiste en la legalidad de su acceso y denuncia una campaña en su contra. La situación ha generado debate público en Polonia.