El ministro de Asuntos Exteriores polaco, Radosław Sikorski, criticó las acciones de Robert Bąkiewicz, líder del movimiento de defensa fronteriza, tras un incidente en Berlín. Sikorski acusó a Bąkiewicz de tener motivaciones políticas y sugirió que un verdadero patriotismo implicaría exigir responsabilidades a Rusia por las víctimas de las purgas históricas. El incidente, protagonizado por Bąkiewicz y miembros de su organización en el centro de la capital alemana, ha generado un intenso debate político. La propuesta de Sikorski implica una visita a Moscú para que Bąkiewicz reclame justicia por las víctimas polacas. El caso ha tenido una amplia repercusión tanto en Polonia como en Alemania. Las declaraciones del ministro buscan reorientar el debate sobre el patriotismo y la responsabilidad histórica.