El ministro de Defensa polaco, Władysław Kosiniak-Kamysz, expresó su preocupación por el deterioro de las relaciones entre Polonia y Ucrania. Advirtió que la escalada de tensiones beneficia únicamente a los adversarios de ambos países. Sus declaraciones se producen tras la decisión de revocar la Orden del Águila Blanca al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. Kosiniak-Kamysz calificó la situación actual como un rumbo "muy negativo". El viceprimer ministro no especificó las razones concretas de su advertencia, pero su mensaje sugiere una creciente preocupación en Varsovia por la dirección que están tomando las relaciones bilaterales. La situación plantea interrogantes sobre la cooperación futura entre Polonia y Ucrania, especialmente en el contexto del conflicto en la región.
