La fiscalía ecuatoriana y organizaciones de derechos humanos han descartado la posibilidad de suicidio en el caso de la activista polaca Monika Silva Koniuszek. Un informe de la autopsia revela que la causa de su muerte fue un asesinato. Un experto forense calificó el crimen como un claro feminicidio. La investigación se centra ahora en determinar las circunstancias exactas del ataque y la identidad de los responsables. El caso ha generado preocupación entre defensores de los derechos de las mujeres en Ecuador y Polonia. Se espera que las autoridades profundicen la investigación para llevar a los culpables ante la justicia. La muerte de Koniuszek pone de relieve la violencia de género en la región.