La incertidumbre generada por cambios frecuentes en las políticas gubernamentales y regulatorias está afectando negativamente a la economía nacional. Los hallazgos recientes indican que la bolsa de valores y las importaciones son los sectores más perjudicados. Economistas y el sector privado han expresado crecientes preocupaciones sobre esta volatilidad en las políticas. Esta situación dificulta la planificación a largo plazo y genera desconfianza en el mercado. Se observa una correlación directa entre la inestabilidad normativa y el desempeño económico. La falta de consistencia en las políticas desincentiva la inversión y afecta el crecimiento económico sostenible. Esta tendencia podría prolongarse si no se aborda la raíz del problema: la falta de predictibilidad en las decisiones gubernamentales.